
En esta sección, Calvino trata la necesidad de, sentido de y la perseverancia en la oración.
“Es, pues, necesario que el hombre se vuelva a Dios para pedirle, por medio de la oración, aquello que sólo Él posee.
De no invocar y orar a Dios, cuando sabemos que Él es el Señor, de quien todos los bienes provienen, y que Él mismo nos invita a que le pidamos todo cuanto necesitamos, vendríamos a ser como aquél que, sabiendo donde hay un tesoro enterrado, por dejadez y para ahorrarse el trabajo de desenterrarlo, lo dejara allí olvidado.”
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